Malika Ndlovu durante la actuación de ayer en el CCCB. Foto: Carlos Cazurro
La artista sudafricana Malika Ndlovu acaba su recital poético-musical en el Hall Proteu, con las palabras: “Mi cielo no está dónde debería”, basado, según sus propias palabras, en la idea de la curación a través de la creatividad.
A caballo entre lo personal y lo político, la obra de Malika trata los problemas de la identidad africana, el rechazo ante una imagen impuesta y la necesidad de una construcción de lo íntimo. Ritmo, voz y conciencia lírica. Por citar a Malika: “persistente como una sombra”.

