O como volver a celebrar que un libro existe. Miqui Otero y Kiko Amat hilvanan a lo largo de la tarde en el patio temas musicales que podrían ser la banda sonora de la obra de Miqui, “Hilo Musical”. Tras esto, un especial combo de amigos de diversas formaciones y pelaje (Javi DJ de la Muerte, Borja Rosal y Adrián de Alfonso) han trabajado en unas canciones especialmente para la ocasión. El repertorio es secreto.
En palabras de Miqui Otero: “En la última línea de la última página de Hilo musical dedico la novela a las bandas de mi ciudad. Esos grupos con los que compartes bares, los que te dejan espiar los estímulos y experiencias que luego se condensan en tres minutos de canción. En Hilo musical abundan los guiños ocultos y subterráneos a canciones de algunos de ellos. Y les agradezco haberme enseñado ritmos, silencios, ruido y pureza. Con los conciertos de este sábado el círculo se cierra. Ellos han leído la novela; ahora la interpretan”.

